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Hay
ocasiones, como en verano, que resultan muy agradables los platos
fríos para pasar mejor los calores. Pero también puedes preparar algún
menú para llevarte a una excursión o a un pic-nic en el campo, preparar
un buffet, etc.
Desde luego, las recetas frías le otorgan
una gran ventaja al sufrido cocinero: Puedes prepararlas de
antemano, el día anterior por ejemplo, y basta simplemente con
guardarlas en la nevera hasta que llegue el momento de servir, o de un
día para otro... Sin duda, ¡una gran virtud! si vas mal de tiempo.
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