|
|
|
La Gastronomía Riojana
LA COCINA EN LA RIOJA
La Rioja ha sido una comunidad abierta a todas las corrientes,
debido, entre otros factores, a su especial situación geográfica que la
convierte en privilegiado punto de reunión entre Aragón, Castilla,
Navarra y el País Vasco. Entre sus pobladores estuvieron los celtíberos,
poco afectados por las sucesivas dominaciones, y también los vascones.
Mientras en extensas áreas de la zona de los Cameros la penetración
árabe fue mínima, en La Rioja Baja se prolongó largos años esta
influencia.
ALTA, MEDIA Y BAJA
Una historia variada pero, sobre todo, una geografía de rasgos muy
diferenciados según las zonas fuerzan a que, también en materia
culinaria, sea preciso hablar de que existen, cuando menos, tres
distintas Riojas: la alta, la media y la baja. Por razones climáticas
hay que distinguir también la sierra del valle, porque diferentes son
las producciones características. La Rioja, tierra de muy importantes
regadíos, cultiva patatas, vid, hortalizas y frutales. Las calidades de
los productos de la huerta son equiparables a las de los vinos,
mundialmente famosos.
La cocina de La Rioja aprovecha al máximo los productos de la tierra
en acertadas combinaciones. Hay que registrar, no obstante, que la
vecindad y una historia a veces común han dejado huellas culinarias
aragonesas en La Rioja Baja, vascas en La Rioja Alta y castellanas en la
sierra y en La Rioja Media.
CONSISTENTE
Como característica común a toda la cocina riojana cabe destacar la
riqueza y consistencia de la mayor parte de las preparaciones. Abundan
las sopas y potajes enriquecidos con embutidos, los guisos de carnes y
legumbres, y son notables los platos de bacalao (el pescado tradicional
del interior), caracoles (alimentos propios de las zonas con importante
huerta) y aves de corral.
CONTINUAR:
PLATOS TÍPICOS RIOJANOS
|
|