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Elaboración: 30 minutos (empezar la víspera). Cocción: 1 h 10 minutos. Para 6 personas.
Para la salsa de la pularda:
2º. El día que se va a servir la pularda, preparar, si es preciso, un caldo concentrado siguiendo las indicaciones del prospecto; de lo contrario utilizar caldo fresco. 3º. Poner el caldo a calentar en una marmita; cuando arranque a hervir, echar dentro la pularda trufada; dejar que cueza a fuego lento durante 50 minutos. 4º. Cuando falten 15 minutos para que esté cocida la pularda, calentar una fuente de servir. 5º. Preparar la salsa: calentar la mantequilla en una cazuela; una vez bien caliente, añadir la harina; remover con la cuchara de madera mientras cuece a fuego lento. 6º. Añadir en la cacerola 2 cazos de caldo caliente (sacarlos de la marmita); dejar que cueza y se espese durante 10 minutos mezclando con el batidor. 7º. Apartar la cazuela del fuego; añadir la crema fresca; mezclar; poner de nuevo a calentar a fuego muy lento; comprobar la sazón y si es necesario rectificarla. 8º. Añadir –lejos del fuego– las 2 yemas; mezclar bien para ligar la salsa; mantener la cazuela caliente dentro de otra más grande llena de agua caliente (baño María). 9º. Sacar la pularda de la marmita; escurrirla; trocearla; colocar los trozos en la fuente de servir que se ha calentado previamente; cubrir los trozos con unas cucharadas de salsa; el resto de salsa servirlo aparte en una salsera. 10º. Servir sin esperar. Trucos
y Consejos:El estilo demi-deuil referido a la pularda consiste en introducir bajo la piel del ave esas trufas negras que nos derretirán de placer cuando probemos un bocado de su carne. ¿Pularda asada a la trufa? Sencillamente ¡exquisita! Otra receta muy rica de pularda asada aquí. |