|
Los platos típicos de la cocina
catalana:
La historia de la cocina catalana
tradicional podría comenzar unos siglos atrás y comienza con
la fundición de sabores dulces y salados, como sucede con los
clásicos rellenos del Ampurdán y del
Maresme que se basa en servir frutas dulces y maduras
vaciadas que se rellenan con carne picada rica en especies y alegre
de sal. A partir de los primeros chocolates son los catalanes
una vez más quienes lo incorporan en forma pionera con la
langosta catalana, perdices, liebres y una gran variedad de recetas.
Otra cosa que diferencia claramente a la cocina de Cataluña son sus
salsas y sofritos, como la samfaina, la
picada y el all i oli, todas salsas muy famosas y
experimentadas en cientos de variaciones culinarias.
Por supuesto la dieta Mediterránea
es un elemento común y una forma de cocina que comparten las 32
comarcas que componen el territorio catalán. Es en las zonas
del interior donde brillan los platos dedicados a las hortalizas que
se combinan con embutidos como en el caso de las
alubias con butifarra, o preparados con
fuet, con salchichón, con chorizo, morcilla y un sinfín de
diferentes embutidos exquisitos.
En la costa tiene lugar y se desarrolla toda la cultura culinaria
marinera gracias a deliciosas recetas de pescado, como
las parrilladas, las zarzuelas o los
suquets. Muchos platos con ingredientes de mar se
acompañan de la salsa romesco,
una típica elaboración catalana de la que existen tantas recetas
como cocineros. Entre los componentes del romesco nos encontraremos
a menudo con el pimiento, las avellanas, un vaso de vino y, a veces,
hasta cangrejos.
En Cataluña, es la potente y
deliciosa escudella i carn d'olla el equivalente al cocido de
otras regiones, y por supuesto las salsas básicas como el alioli y
el romesco. Otro deliciosos plato típico es
la picada catalana, un compuesto
de mortero a base de ajo, perejil y frutos secos, aromatizado con
canela y azafrán y aligerado con caldo.
La escudella catalana se
sirve, como muchos cocidos, en lo que popularmente se ha llamado
«dos vuelcos». El primero es la sopa obtenida con el guiso,
enriquecida con pasta, sémola o arroz. El plato fuerte lo integran
las carnes (buey, oreja de cerdo, gallina, butifarra...), verduras y
legumbres (col, patatas, garbanzos...) y el relleno de carne
prensada, amasada con huevos y pan rallado y condimentada con
canela. Otra receta de cocina catalana que podemos remarcar es
la escalivada, una ensalada
de berenjenas y pimientos asados y cortados en tiras, aderezada con
aceite, ajo y perejil.
Dr. Risco
|